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jueves, 28 de noviembre de 2019

CARTA A MIS COLEGAS MÚSICOS, PERIODISTAS Y AGENTES EN LAS ARTES

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Escribo esta carta para ustedes, por si quisieran leerla completa, la escribo en medio de los movimientos sociales que se han visto en Colombia en los últimos días y quisiera comenzar con una anécdota que me sucedió en New York en 2018 el día de la primera entrega de Premios Subterránica que producía a nivel continental en dicha ciudad. 

En medio del nerviosismo del evento, a las 6 de la tarde, una hora antes de que comenzara apareció en la calle de Manhattan en frente del local una señora muy elegante, baja estatura con un vestido azul y un escudo en la solapa, me preguntó si yo era Felipe, le respondí afirmativamente y ella entonces se presentó, era una enviada de la alcaldía de Nueva York, inmediatamente entré en pánico, recordé todo lo que había sufrido en Colombia cada vez que quería montar un evento, recordé las peleas con Sayco, IDEGER,  los permisos, las pólizas y sentí que un sudor frío caía por mi frente, -Mierda- se jodió el evento, pensé, entonces en medio de mi miedo le pregunté que podía hacer por ella y me respondió que estaba ahí para apoyarme, que le parecía fenomenal lo que estábamos haciendo por la comunidad y que la alcaldía llevaba seis meses publicando el evento, que si necesitábamos cerrar la calle o cualquier cosa que se ofreciera, yo quedé en Shock.

Regresé a Colombia en el año 2005 con una ilusión tremenda de replicar en mi país lo que había logrado en El Salvador, tenía un programa número uno en su franja desde 2002 y se dedicaba a apoyar talentos locales desconocidos e independientes, publicaba mi top 10 (Sub 10) En un diario de circulación nacional, era todo un movimiento cultural importante en el país. Desde que llegué me di cuenta que no había regresado al mismo país del que me había ido años atrás, pues desde el 99 estaba viajando y buscando por todas partes, regresé con mi esposa con quien me casé en 2003 y yo le contaba cosas increíbles de Colombia y de cómo acá iba a ser genial como había sido en El Salvador, así que nos vinimos, lo hice después de que la policía del país centroamericano asesinó a mi hermano y a mí no me mataron pero comenzaron a tratar de apagar todo lo que hacía a través de un estafador llamado Ricardo Zepeda que robó a Enanitos Verdes y a muchos salvadoreños, acababa de ser papá y no quería lidiar con eso, demandé ante la fiscalía pero no les importó, me dijeron que allá los negros eran ilegales (Sí la gente afro) o escupir en el suelo en los conciertos pero que un robo de cinco mil dólares no pasaba nada, El Salvador al igual que Colombia es un país colapsado, un estado fallido, así que me vine de regreso lleno de esperanza no sin antes dejar en claro de la voz de Enanitos Verdes que era lo que había sucedido y de demandar al país en la CIDH, lo cual pueden leer acá:  . https://www.dropbox.com/s/z01ruqmvcvq5gew/Declaraci%C3%B3n%20Enanitos%20Verdes%20de%20culpabilidad%20de%20Ricardo%20Zepeda.pdf?dl=0

Lo primero que hice fue ir a 88.9 a proponer Subterránica, aun funcionaba la estación, después de contarles todo lo que se había hecho lo único que me ofrecieron fue un espacio de tres minutos cada sábado en el programa de El Profe, me desilusioné mucho, pensé que iban a valorar un poco más el asunto, pero no importaba, mi energía estaba arriba y en ese momento comenzaba en el mundo todo el cuento de las radios online así que fundamos la que fue la primera estación online en Colombia Subterránica el día 5 de mayo del 2005, una radio con parrilla 24/7 con programas en directo y una programación genial, después comencé a trabajar como presentador en Canal 13 en Revelados y ahí conocí a Gabo Arrieta de Rocket y comenzamos a hacer cosas juntos,  vimos que la vaina iba creciendo entonces dijimos hagamos los premios en Colombia y ahí comenzó el karma de darme cuenta lo que es ser colombiano, vivir en esa nueva Colombia a la que había llegado y tener que aprender a convivir con las mafias, los hipócritas y los cobardes.

Antes de seguir con la carta me pregunto ¿Si así hemos logrado todo lo que hemos logrado con Subterránica, no me quiero imaginar en donde estaríamos si las personas acá fueran honestas y trabajáramos juntos en torno a un objetivo? Y me da mucha tristeza, Colombia es un país que a uno lo hace sentir un inútil, un perdedor, donde quiera que he ido hemos logrado cosas hermosas, pero acá esas cosas se ven nubladas por la envidia histérica del colombiano y la incapacidad de lograr un trabajo en equipo porque la necesidad es enorme.

Armamos un evento increíble, La primera entrega de premios Subterránica Colombia en el Teatro Colsubsidio con Aterciopelados, Julio Nava, The Black Cat Bone y muchos más y ahí conocí a Sayco, una mafia, un grupo de estafadores que me pedía 100 millones de pesos para hacer un evento en donde nadie cobraba nada, teníamos una carta de excepción de impuestos del ministerio de cultura pero no les importó, cancelamos el evento y comencé a llenarme de odio poco a poco contra ellos, comencé a hacer enemigos por decir las cosas de frente, por ser sincero, comencé a luchar por lo que creía que era justo.

Después mientras estudiaba comunicación social investigué a Sayco y realicé muchas acciones en su contra y la gente en lugar de escuchar me desprestigiaba hasta que en los últimos años se han dado cuenta de que tenía razón, lo mismo con Idartes, me di cuenta de los desfalcos, de la rosca, de la poca transparencia y de lo deshonestos que seon, he peleado tanto en contra de ellos que he sido vetado, segregado, desprestigiado hasta en Actualidad Panamericana, pero ahora años después en que demostré que tenía razón, que mi tesis en la maestría obtuvo la máxima calificación y que gané un premio de periodismo por esa investigación, nadie dice nada, cada vez que citamos a un debate les da diarrea, miran a otro lado o usan la falacia lógica ad hominem -ese man está loco-, la salida más fácil del mediocre, insultar para no enfrentar, el si no le gusta váyase o porque no se regresa a El Salvador, la cobardía del colombiano. 

Hemos perdido cientos de oportunidades para ayudar a hacer crecer esta escena por los comentarios hipócritas de los que hemos puesto al descubierto, cientos de amigos se han vuelto enemigos cuando los contrata el estado o cuando exponemos las cosas como son, lamentablemente mi faceta como periodista ha influido negativamente en mi faceta como músico, no sé cuánto artistas de rock colombiano han tenido canciones en número uno en otros países pero a mí siempre me ha ido muy bien afuera, menos en mi patria, acá les gusta otra cosa, la cumbia, la carranga, el pop, a todo eso le llaman rock, eso no está mal, cada uno escucha lo que quiere, pero sin imponer su gusto a los demás y menos sin convertir su gusto en ley, me preocupa como muchos músicos no estudiaron ni siquiera de manera empírica y creen que son el estado del arte, muchos periodistas solo se colocaron el título porque se lo creyeron y la mayoría de los que dicen manejar el rock no saben ni siquiera lo que es, Colombia me ha hecho sentir triste y perdedor aun cuando sé que lo logrado es enorme, Subterránica sin un solo peso del estado ha hecho cien veces más que Idartes o que cualquier ente cultural del país y ¿cómo nos han retribuido? con insultos, vetos, desacreditación, burlas, y toneladas de mierda.

Es por eso que hoy veo el panorama oscuro, este país no va a cambiar porque el problema de Colombia es el mismo colombiano, yo le he comprobado de primera mano, no todos, obviamente, acá hay gente muy valiosa, pero la mayoría es doble e individualista, no le interesan los demás, el que habla mal pero saluda de beso, el  de la envidia, el que solo piensa en el dinero y el no en el arte, el que pasa viendo como roba y agarra todo, el de Idartes que siempre reparte a los mismos y no les interesa que los denuncien, el de las miles de bandas que tiran la toalla a diario porque toca trabajar en lo que sea para poder comer, el país que se ve como una rosa pero hiede a mierda, el país en donde todo mundo tiene que ser corrupto para sobrevivir.

Escribo esto porque sé que muchos ahí afuera se sienten mal pero como acá las apariencias engañan no son capaces de decirlo y les pregunto… ¿si así, con tanta mierda hemos logrado las cosas que hemos logrado ¿Dónde estaríamos si por una vez en la vida pensáramos en conjunto y no en el individuo?

He aprendido a cambiar mi forma de pensar, a aceptar en lo que estoy equivocado y a demostrar con investigación en lo que tengo razón, ojo, no lo que creo, sino lo que puedo demostrar, sé que no es pecado sino es revitalizador comprender las cosas y cambiar de forma de pensar, es un lujo, es  algo que no todo el mundo quiere hacer, la mayoría de la gente acá se ciega en su verdad y la defiende a muerte, incluso cuando ya les desbaratan su argumento por simple orgullo no quieren aceptar el error, la equivocación.

No está mal aceptar el error, no está mal decir -sí, yo no lo veía así pero ahora que lo expones cambio de parecer-, ¿de qué sirve llegar a los 40 si se sigue pensando como a los 20? Todo cambia, nosotros cambiamos, todos podemos cambiar, hacia algo nuevo, hacia algo mejor, no para uno, para todos, ¿Qué hubiéramos logrado si la gente al menos escuchara, no a mí, a los argumentos? ¿Qué hubiéramos logrado para la música sin ese egoísmo, ese egocentrismo, esas falacias, esa realidad sesgada? No lo sé, pero sé que estaríamos en un momento increíble y no en esta debacle de ideologías anticuadas y de terquedades infundadas, de razones construidas en la posverdad, nunca dejaré de preguntar ¿Mierda, donde estaríamos si este país fuera diferente?

Es un momento en el que necesitamos unidad, estudio, investigación, reconfiguración, replantear y avanzar, de reparar los errores y seguir adelante, no por nosotros, por los que vienen, el arte de un país lo es todo, cada vez que ustedes piensan en una época de la historia o en otros países lo que se le viene a la mente es su cultura, sus obras, sus vestidos, su comida, todo el arte, nada más.

Les llamo a que respeten a sus colegas, a que dejen el chisme y la destrucción y valoren las cosas que los demás hacen por ustedes, a que sin dejar de pensar en el bienestar dejen atrás el negocio para centrarse en la creación,  a que antes de hablar mal y destruir a una persona y lo que hace lo conozcan, a que sean agradecidos, a que no se dejen comprar, a que sean transparentes, sé que muchos de ustedes crean nuevos medios, nuevas bandas cada día, pero se preocupan más por cuanto van a ganar y por cazar peleas innecesarias que por realizar la práctica artística o periodística, si tienen algo que decir háganlo con argumentos sólidos, no con chismes y mentiras, si tienen algo que criticar háganlo desde el profesionalismo no desde la opinión y la pasión, si no tienen nada que aportar entonces no digan nada. ¿Hasta dónde hubiéramos llegado si estuviéramos unidos en un objetivo? ¿En dónde estaríamos si el colombiano no fuera como es? Piénsenlo por un instante, solo por un minuto, sin responder a la loca, medite cada respuesta, aprenda de los demás y de usted mismo, ¿Hasta dónde podemos llegar?

Felipe Szarruk, músico, comunicador, M.A en Estudios Artísticos. Fundador de Subterránica y Repxblica de Cxervos.
Foto: BBC Radio

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