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BACK TO THE FUTURE

Mientras al otro lado del mundo están negociando si desatar una guerra o no, acá en Bogotá nosotros seguimos pensando en cómo ser Rockstars y lograr conseguir ganarnos la vida a punta de tocar guitarra y de beber, no somos pocos... cientos y cientos de jóvenes, adultos e incluso personas de la tercera edad (aunque no lo crean) están ahí, tratando, luchando, abriendo caminos, acostumbrados ya al constante rechazo de los medios y personas que tienen la "oportunidad de dar la oportunidad" con el alma curtida y cicatrizada, tal vez por eso las chicas constantemente dicen "no te metas con músicos, les vale huevo todo", puede ser verdad, pero es que de tanta sensibilidad hay que blindarse ante tanto rechazo. Sin embargo nadie ama como el artista, eso es un hecho.

Y es por ese mismo amor que el artista se mantiene haciendo lo que le gusta, aunque esto implique saber que en un país como Colombia, declararse "artista" y más aun "rockero" es casi como firmar una sentencia a "comer mierda" toda la vida, a cambiar el bienestar por el momento mágico en el escenario, por ese instante en donde toda la existencia se borra y lo único que queda es la chispa del aplauso.

Miren, Colombia es el único país del mundo en donde un mesero es a la vez un ingeniero de sonido, no sé si esto es un mérito o una desgracia, por eso nosotros nos adaptamos tan fácilmente a las situaciones. De repente sentí como que me había devuelto en el tiempo, como una película, de un momento a otro un portal dimensional se abrió y nos tragó y nos puso exactamente en un lugar de principios de los 90 cuando una infinidad de bandas estábamos comenzando y en Bogotá solo se veian las guitarras y los amplificadores Peavey Predator que era el regalo de navidad favorito de todos nosotros los "rockstars wannabes" y en el que el "zar" de las guitarras era Beto en la 15 con War Music, el lugar donde vendían todos los sueños.

Preciso, estaba conversando con HADES sobre aquel tiempo en que eran parte del sello BMG, aquél tiempo cuando existía "culebra", una subdivisión de aquella disquera que firmo en México y Colombia bandas enormes de Rock alternativo, que después desapareció al igual que ese rock alternativo y en cuyo tren Hades nunca se quiso montar ya que equivalía a una transformación como la que pudimos ver con los grupos "famosos" de esa época, muchos rockeros y metaleros que hoy en día son dignos exponentes de nuestro folclor mezclado con alguna cosa que sin serlo ellos llaman Rock. Hades prefirió decir gracias, aunque firmando el contrato que explico arriba, el Metal por el bienestar, cosa que admiro y mucho. A mi BMG también me engañó, solo que en ese tiempo no existía Facebook para poder hacerlos quedar como una suela delante de todo el mundo.

Estando en el portal del tiempo que se abrió anoche, me disponía a comenzar a cantar mi set acústico y en solitario y como buen viaje hacia el pasado vi a Hugo, un músico guerrero de mil batallas arrodillado en el suelo tratando el mismo de arreglar el micrófono porque no sonaba, justo como nos tocó a los que crecimos con el rock nacional, no recuerdo si esto fue antes o después de que el "mesero-ingeniero" de los nervios de que no servía el "Mike" me pateara el único vaso de Whisky que tenía en el escenario y que le valiera, y que media hora después incluso con desdén en la mirada me lo repusiera con una cerveza. Al final entre Hugo y el "mesero-ingeniero" lograron que el micrófono sonara. Me pare en la mitad del escenario viendo las caras de las personas que estaban en el lugar y comencé a cantar y a medida que cantaba comenzaba en mi cuerpo a formarse una felicidad absoluta y entonces comienza el trabajo de crear esa interacción, esa comunicación con el público que no te conoce pero que a medida que pasan las rolas comienza a hablar contigo y a hacer un vínculo y de repente en lo mejor de la cuarta canción... se apaga el hp micrófono y no hubo poder humano que lo reviviera!!! Mierda... todo el trabajo se enfrió, las personas devolvieron su atención a las cervezas o a sus parejas y yo como un zombi (Sí, en español se escribe así) esperando. No importa, somos guerreros.

Ocurrió el milagro y nuestro "mesero-ingeniero" de repente dio en el clavo y cambio cable y micrófono, así que me dispuse de nuevo a retomar mi tarea y le subí tres pesos al amplificador para que la gente de nuevo llegara al viaje, y comencé a tocar y en la mitad de la canción vida hp el ampleto dejo de sonar. .. y con esa habilidad de Karateka que solo los músicos tenemos en menos de un segundo toque todos los cables y los botones del amplificador y la guitarra (mientras seguía tocando y cantando claro está) para darme cuenta que el Jack tenía un corto y que ese sería el cierre de mi presentación en solitario porque no tenía banda de apoyo en donde excusarme, por lo tanto y como pude me enrollé el cable en la mano con la que estaba sosteniendo el pick y así terminé mi canción y "muchas gracias", sin embargo, la gente, cálida, me despidió con un buen aplauso. Y yo me quede mirándolos y viviendo exactamente ese momento que ya había vivido años atrás cuando los bares se abarrotaban de jóvenes en busca de Rock y nosotros éramos además de los músicos, los que llevaban el sonido, lo montaban, lo conectaban, hacíamos la prueba de sonido antes dela primera canción, comprábamos el trago, le pagábamos al bar y nos quedábamos sin para el taxi. Era el mismo momento y sin embargo, sin embargo estaba feliz.

Pensé -¿Cómo va a hacer Hades? - pero como buenos guerreros se montaron, conectaron y arrancaron a tocar mientras nosotros disfrutábamos en la mesa de un toque "vintage", como montar caballo a pelo, sin nada de adornos ni silla sino crudo y al puro viento, y fue bueno, porque así es como sonamos en realidad y además... ¿Quién tiene el caché de tener su propio "mesero-ingeniero"? - hey loco, tráeme otra cerveza y de paso mira a ver qué pasa que el micrófono está haciendo feedback!!!-

El portal del tiempo se cerró y nos trajo -back to the future- pero afortunadamente a la misma realidad en la que vivíamos antes de entrar en él (o desafortunadamente, no se) y terminamos la noche riéndonos y cargando los instrumentos en algún momento de la madrugada caminando por la trece, mirando a esa hora solamente pasar los músicos, la putas, los desparchados y nosotros, que ya íbamos ebrios de alcohol y de rock and roll.

6 de abril de 2013