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LA COMUNIDAD PUNK DE BOGOTÁ,¿REBELDÍA O FILOSOFÍA?

No es nuevo en nuestra cultura satanizar ciertas comunidades, no es nuevo el prejuicio, se da en todos los niveles de nuestra sociedad, desde nuestra clasificación por estratos hasta la ignorancia a veces infundida por los medios de comunicación que practican una especie de segregación social amarillista.

Es parte de nuestra responsabilidad como comunicadores y gestores de modelos de desarrollo social el ser participes de nuevos cambios que rompan con aquellos viejos paradigmas con los cuales nacemos y crecemos.

Existen en Bogotá una serie de pequeños grupos o su-culturas que se agrupan voluntariamente en comunidades las cuales tienen sus propios códigos, sus propias normas, su ideología, etc. Estas comunidades muchas veces son marginadas por el solo hecho de la falta de educación hacia la sociedad de sus costumbres.

He escogido como sujeto de estudio y modelo de desarrollo la comunidad Punk de Bogota, si, la misma que desciende de la comunidad Punk Inglesa y cuyo titulo actual es “Neo-Punk”.

Para hacer un poco de historia, cabe recordar los lineamientos anarquistas por lo cual se agruparon inicialmente los obreros rebeldes del reino unido y decidieron formar un movimiento que iba contra toda regla y esto se reflejaba en su vestimenta, su música, sus símbolos, etc.

Para Latinoamérica la situación es diferente, somos una cultura bombardeada por Estados Unidos y la reciente revolución del nuevo Punk gringo, hizo que en Colombia como en muchos países de América latina la generación que se encuentra ahora entre los 15 y los 25 años se sintiera identificada con la rebeldía que esta proyectaba, pero también tomando elementos de la antigua generación “Old School” Inglesa.

Es interesante darnos cuenta como a través del tiempo, los modelos de desarrollo y cambio social se aplican en los mismos términos a diferentes comunidades, empezaremos pues, analizando un poco la realidad de esta comunidad y algunos de sus problemas, para culminar tratando de dar una opción de modelo de cambio social para ellos.

Los Punks son personas urañas, odian el sistema en el que les toco vivir, tienen ideas radicales a lo que concierne la política, la sociedad, la religión, pero no son conceptos infundados, se basan en la teoría de que el sistema es un sistema hipócrita que los deja sin oportunidades reales de un proyecto de vida, están concientes de que su forma de ser y verse los margina de la sociedad pero en cierta forma a ellos les gusta. Tienen factores importantes que mueven su vida, por ejemplo, la ropa, la música y los “Parches” de amigos que se encuentran en los conciertos.

La comunidad Punk se identifica fácilmente en la calle por su forma de vestir, primero sus peinados en crestas llamados “Mowhaks” o Mohicanos evocando la forma de corte de guerra de esta tribu, sus chaquetas usualmente de Jean cortado en las mangas tachonadas de símbolos de sus bandas favoritas o de anarquía, sacos con capucha, botas militares y pantalones entubados. Es fácil determinar quien pertenece a esta comunidad. Cualquier persona que se pueda llamar “Normal” se correría de acera por el solo hecho del prejuicio a esta forma de vestir, y no solo pasa en esta comunidad, lo vemos en la mayoría de movimientos como los Metaleros, Los pintores, la policía, etc. Nuestra sociedad tiene una forma peculiar de definir el valor de una persona por la ropa que se pone. Yo plantearía un argumento interesante para experimentar: Consistiría en tomar a dos sujetos, uno graduado en la mejor universidad del país, preferiblemente con un postgrado y un gran currículo y vestirlo a la manera punk y otro sujeto que no haya recibido educación, que su camino por la vida haya sido marcado por el crimen y vestirlo de corbata pulcra y llevar a los dos a entrevistas de trabajo, nos podríamos dar cuenta por seguro que el solo aspecto del primero seria determinante para la obtención del puesto.

La música Punk es una música agresiva, guitarras distorsionadas haciendo melodías sencillas de dos o tres acordes, generalmente sus canciones no duran mas de dos o tres minutos y las voces que casi siempre son disonantes y mal cantadas revelan poesías enteras en contra de todo lo que signifique autoridad.

Las ciudades mas Punkeras de Colombia son en su orden Medellín y Bogotá, concentrándose en esta ultima la mayoría de punks que quieren hacer “Industria” de su forma de vida, es por eso que nacen movimientos como “La casa de la cultura anarquista” que pretenden comercializar sin que ellos lo acepten obviamente, su cultura.

Bandas representativas como IRA, de Medellín, han desfilado en escenarios internacionales como el CBGB de New York, importante escenario para el punk mundial, llevando afuera, exportando esa cultura.

Lo interesante del caso, es que esta comunidad es una de las mas organizadas internamente en Bogotá, tienen claras sus metas, sus pensamientos y que es lo que quieren, así esto no sea posible de una manera a corto plazo, pero tienen sus jerarquías y las respetan. Y mas interesante aun es que dentro del mismo movimiento Punk, existen otros movimientos como el “Straigh Edge” que evitan toda clase de drogas, carne y cualquier cosa nociva al organismo, cosa que seria inconcebible para alguien que sin conocerlos los viera en la calle.

Hablemos pues del rol de nosotros como nuevos comunicadores y la influencia que debemos tener ante estas comunidades. Como es deber de nosotros proponer nuevos espacios de integración con este tipo de personas marginadas únicamente por el hecho de ser diferente, pero que sin que la sociedad lo note han logrado cambios importantes en Bogotá.

Es de saberse que esta comunidad, odia todo lo que sea medios de masa, no les interesa salir en televisión, en radio, en revistas, ni en ninguna publicación que atente contra su radicalismo absoluto, sin embargo, cuando hablas con alguna banda de rock se dan discusiones acerca de si la banda tiene que seguir por el lado radical o el comercial.

Voy a exponer un caso concreto de una micro comunidad de mujeres Punketas, son tres niñas que tienen una banda y que mueven su vida a través del punk, no son de mala clase social, al contrario sus familias son de clase media alta y viven en barrios buenos de Bogotá. En el dia en que las fuimos a entrevistar, tuvieron muchos problemas con nosotros, la mitad de la banda consideraba que esto era bueno, que era un “Jale” para ellas y que lo podrían aprovechar para un buen futuro económico para ellas, la otra mitad pensaba totalmente lo contrario, entonces se dio una pugna nada agradable que duro como media hora y la que termino con la mitad de la banda concediéndonos la entrevista de mala gana y la otra mitad contenta.

OK, analicemos entonces pues como seria un modelo de desarrollo y cambio para esta comunidad, ¿Qué podríamos hacer como sociedad para entenderlos y que podrían ellos hacer como comunidad para ser útil y realizar sus proyectos?. Para comenzar, en necesario una campaña de aceptación a las sub-culturas de Bogotá, algo más o menos como lo que se esta dando con el movimiento gay, hace unos años nadie los podía ni ver, ahora es diferente, tienen su distrito, hacen desfiles, etc. Se deberían abrir espacios públicos de expocision de estas comunidades para que la gente las comprenda y puedan escuchar sus ideologías y proyectos, algo muy importante, creo que de lo mas importante, seria darle una capacitación de tolerancia y conocimiento de culturas urbanas a la policía y las fuerzas de la ley y la comunidad en general para que se deje atrás el prejuicio.

La comunidad punk por su parte, debería replantear la ideología anarquista que tiene y aprovechar esa energía en proyectos comunitarios que ya están realizando sin darse cuenta, los conciertos punk en Bogotá, que se hacen de manera clandestina son de los mas concurridos y generan recursos que se pueden aprovechar en nuevos proyectos. Sin embargo es importante un cambio en las políticas de las entidades culturales del distrito que no son para nada transparentes y juegan con los recursos asignados para estas comunidades repartiéndolos a diestra y siniestra a sus amigos, conocidos o gente que les hace “Favores”:

El poder de la comunicación es grande y ellos y nosotros deberíamos exponer nuestros puntos de vista con tal de llegar a acuerdos mutuos para un desarrollo de ambas partes, la comunidad punk, no solo de Colombia si no del mundo entero no es mas que un resultado de la falta de oportunidades e igualdad para todos, son los rezagos del capitalismo que poco a poco deberíamos ir cambiando sin salirnos del modelo capitalista en el que vivimos, solo así se puede dar un cambio social, no mientras sigamos viviendo en un país de estratos, de ropa, de gente importante que no pasas al teléfono y que trata a la cultura de su país como algo menos importante que la basura, ya lo vemos en la nueva reforma tributaria que quieren imponer, la cual dejaría al arte de nuestro país prácticamente muerto.

Cada comunidad por diferente que sea, han impreso su huella en las demás, ha sido parte de esta ciudad y ha logrado cambios, pero para lograr el nuevo cambio social que necesitamos, es necesario que nosotros los comunicadores, llevemos a cabo proyectos de los yo llamara una “Evangelización Cultural” e intercambios ciudadanos para poder entendernos unos a otros.

Pensemos pues, ¿Quién dicta las reglas de nuestra sociedad?, ¿Para quién son buenas?, ¿Quién dice que estas reglas son las que realmente deben prevalecer?,tenemos miles de ejemplos a través de la historia que nos dejan enseñanzas de las grandes equivocaciones de los altos poderes y como pequeños movimientos o comunidades han logrado marcar la diferencia en el mundo, Ghandi, la Madre Teresa de Calcuta, Martin Luther King, etc, entonces ¿por que no retomar algunos conceptos de esta comunidad punk y aplicarlos a toda nuestra sociedad?

La diferencia entre nosotros (Latinoamérica) con otras culturas del mundo es que trabajamos la cultura como parte un todo, los estudios culturales no han definido aun las reglas del juego, por eso se nos hace aun mas difícil desglosar nuestras sub-culturas, darles la importancia que se merecen, en este país lo único importante es el petróleo, el TLC y el conflicto interno, el resto queda relegado a artículos de revistas y periódicos llenos de promesas y sin solución alguna.

Para concluir, diría que la comunidad punk de Bogotá ya esta trabajando en un cambio social por el solo hecho de hacerse notar entre las demás, cuando vemos un desplazado por la calle lo ignoramos, pero cuando vemos un punk lo miramos incesantemente por que nos llama la atención, nos preguntamos ¿Qué ondas con este loco?, eso es ya una diferencia, ahora lo importante es trabajar por ellos para que ellos se integren en un proceso de construcción de sociedad con nosotros.

23 de octubre de 2006