Lo último

LA HISTORIA DEL SAMPLER ELECTRÓNICO EN EL SANTO CACHÓN


El Santo Cachón fue un fenómeno en el vallenato colombiano, la canción trascendió fronteras y en el territorio nacional sonaba día y noche por todas partes, el éxito fue tanto que Los Embajadores del Vallenato se consolidaron como una agrupación importante y el disco vendió cientos de miles de copias, es uno de los éxitos comerciales más grandes de la música colombiana.

El productor e ingeniero de este tema es Patrick Mildenberg, quién ha grabado decenas de discos y trabajado con artistas nacionales e internacionales tan importantes y de la talla de Kenny G o Queensryche.


Según cuenta Patrick, el tema no estaba contemplado para salir en la producción de Los Embajadores del Vallenato quienes por aquella época estaban buscando una disquera que distribuyera su producción y fue a través de un contacto que el compositor Romualdo Britto accedió a entregar el tema para ser producido, el tema estaba ahí esperando a que ellos llegaran por él, cosas del destino.

La historia comienza porque sí estaba contemplado que en la mitad de la canción justo al comienzo del coro se escuchara la batería, la percusión vallenata que iba a ser interpretada por el ya fallecido percusionista Robert Meza quien había sido convocado para tocar en esta parte.


Meza tenía otros compromisos, pero sin embargo dijo que él llegaría a la grabación, eran otros tiempos cuando la hora de estudio valía oro y se trabajaba por tiempo. La canción se grabó como todos ustedes la conocen, pero Robert Meza nunca llegó para grabar su parte, que era importante porque la frase iría únicamente sobre la percusión. Y fue ahí en donde el ingenio de Mildenberg cobra vida y buscando solución al asunto, no se le corrió nada más que elaborar una secuencia “a mano” en una maquina AKAI. Patrick no es percusionista, pero la idea era rellenar el espacio de Meza con algo coherente. Fue así como con los dedos pulgares comenzó a apretar cada pad del secuenciador y logró grabar la secuencia que todo el mundo conoce y por lo que El Santo Cachón además de su letra fue tan particular.


Un giro del destino, una inasistencia inesperada convirtió esta composición en una curiosidad del vallenato y por ende en un hit radial sin precedentes, además de su letra claro está, que parece caló a muchos y muchas.