Lo último

EL PERIODISMO ES EL HIJO BOBO DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL EN COLOMBIA


Algunos países como Colombia no exigen un título profesional para practicar el periodismo basados en el derecho de la libertad de expresión consignado en la constitución nacional, por eso, cualquier ciudadano en ejercicio puede escoger como “oficio” el ser periodista y así como cada día cientos de personas se cuelgan la etiqueta en la frente y comienzan su aventura por el mundo de las historias, esto hace que la titulación de un periodista nuevo dependa solamente del deseo de serlo.

Un comunicador social no es un periodista, aunque algunas carreras hacen énfasis en la práctica, un comunicador social es aquella persona que se preocupa, investiga y estudia los procesos comunicativos de la humanidad, incluso de los animales, analiza sus componentes, estudia la epistemología de la comunicación, la teoría de la misma acuñada desde hace algunos años por académicos y tiene como objetivo mejorar estos procesos y a su vez el funcionamiento de la sociedad.

Para ser un comunicador social hay que estudiar, para ser un periodista también. La manera de estudiar en la vida no es solo en la universidad, sobre todo en un país como Colombia en donde la educación es una de las más caras y de las peores del planeta, estudiar en una universidad colombiana no le da ninguna garantía de llegar a ser un buen profesional y mucho menos de que conseguirá trabajo en su área. En Colombia, los medios están plagados de “favores” y basan su elección de periodistas más en la amistad, en los contactos que, en otra cosa, el periodismo en Colombia es el hijo bobo de la comunicación social en donde muchas personas cometen el error de creer que ser comunicador es ir a presentar noticias de farándula en vestidos bonitos y eso es lo que le han vendido al imaginario colectivo en Colombia y otros países.

Es por eso que, aunque existan periodistas de larga data, que comenzaron a practicar su profesión cuando la carrera no estaba configurada en las universidades, después de 30 años o más se han convertido en referentes y en grandes maestros, pero eso no quiere decir, que un chico de veinte años esté listo para llamarse periodista solo porque en Colombia no se exige una carrera profesional para ejercer. Si una persona decide emprender el camino empírico hacia el periodismo igual debe estudiar, igual debe leer, igual debe practicar mucho antes de lograrlo, porque lo que está sucediendo en Colombia no solo en la comunicación sino en otras profesiones, es  un acto caricaturesco en donde quienes nunca han estudiado pero tienen el favor de los medios, se burlan y critican de maneras ofensivas a quienes sí son periodistas y a quienes sí han transitado el camino de la academia y no han sido contratados por sus ojos, el tamaño del sostén o por otros motivos y esto lo único que hace es destruir la profesión en un país en el cual importa muy poco la verdad, importa muy poco el ser objetivo, en un país en donde portales como “Actualidad Panamericana” son considerados “medios serios” y la gente les cree, un país que presenta la sección de cultura en el noticiero como un resumen de novelas auto producidas, un país en donde los periodistas empíricos venden noticias de cartón y cortinas de humo.

Ser periodista es una responsabilidad enorme, necesita de personas inteligentes, integras en su honor y su profesionalismo y de esto precisamente es de lo que carecen la mayoría de personas que son “periodistas” por la gracia divina del señor y que encima de todo, profesan su perfección en los medios para los que trabajan.