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viernes, 31 de mayo de 2019

LAS COSAS QUE HAY QUE DECIR Y NADIE SE ATREVE PARA QUE LA MÚSICA EN COLOMBIA CAMBIE Y AVANCE.

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En países como el nuestro en donde el arte es casi una misión suicida el estatismo paternalista y la corrupción juegan un papel fundamental. Recordemos primero que el concepto de Estatismo Paternalista llama a El Estado a actuar como un padre, es decir “mi papá me da dinero y me apoya, pero el me dice como”, en el escrito "Estatismo Paternalista" de Iván Castro Aruzamen explica que:

Para programar de manera eficaz a los individuos y grupos sociales y así bloquear cualquier tipo de cambio es preciso y necesario indoctrinar, lavar el cerebro, es decir, someter el pensamiento, la valoración, la moralidad al capricho de los líderes; en un escenario de este tamaño, no cabe el libre pensamiento ni la crítica y mucho menos la disidencia. https://erbol.com.bo/opinion/los_otros_caminos/estatismo_paternalista  

La gente lo sabe, los artistas lo saben, pero callan, no se atreven a hablar más que en privado y es precisamente porque saben que cualquier rebelión por pequeña que sea les hará perder “el favor” de los que dictan las artes en el país de los favores.

Para nadie es un secreto que el arte en Colombia no se mide por talento o trayectoria sino por dinero y amistades, la falta de conocimiento y profundicación en el campo es enorme y quienes se dedican académicamente a las prácticas artísticas terminan yéndose del país o trabajando para el estado como una oveja que no puede decir nada porque es discriminada, lo vemos también en el periodismo o en áreas humanisticas.

Hay que cantar unas cuantas verdades para que el arte en Colombia pueda ser desarrollado, sobretodo el rock, que es lo que nos concierne, como un campo de conocimientos, de aporte cultural, de aporte histórico y de representación en el mundo, pero es que esa sublimación de lo local nos tiene rezagados, mientras sigamos pensando que la ruana es el uniforme mundial, que Santa Marta es el centro del planeta tierra y que El Vallenato es el Dios de la música, nunca tendremos armas para competir en la escena mundial sin poder ser parte de una ola de “curiosidades” del tercer mundo o de pegarse a las modas pasajeras pop como El Reguetón. No es que esté mal admirar y querer lo nuestro, lo que está mal es pensar que es lo único que existe cuando son expresiones meramente locales y no universales, el exceso de patriotismo causa daño en todo sentido, retomemos las palabras de Hermann Hesse –“No reniego del patriotismo, pero primeramente soy un ser humano, y cuando ambas cosas son incompatibles, siempre le doy la razón al ser humano.”-

Comencemos por la labor de El Ministerio de Cultura de Colombia. Para esto repasemos por qué fue creado el Ministerio de Cultura Frances, uno de los países que más desarrolla e incentiva el arte en sus ciudadanos y extranjeros, en un aparte de la cartilla del VII Foro de Industrias Culturales se habla de “El ejemplo Frances”, dice que

"El Ministerio de Cultura tiene como misión: permitir a todos los franceses cultivar su capacidad de inventar y crear, expresar libremente sus talentos y recibir la formación artística de su elección; preservar el patrimonio cultural nacional, regional, o de los distintos grupos sociales para el provecho común de toda la sociedad; favorecer la creación de obras de arte y del pensamiento y darles la audiencia más amplia posible; contribuir a la difusión de la cultura y el arte franceses en el marco del libre diálogo de las culturas del mundo."

¿Y Colombia? Comencemos a decir verdades de esas que no gustan, pero criticar no es odiar y mucho menos si es para construir. La gente que trabaja en el arte en Colombia en su gran mayoría no tiene las competencias necesarias, no son estudiosos en las artes, son amigos de los amigos que están en los puestos únicamente por amistad y es esto es un descaro. La ministra de cultura no tiene ni idea de las escenas locales, fue nombrada según el presidente porque “es afro” y “le gusta el folclor”, pero miren la realidad. El presupuesto para la cultura en Colombia es absurdo y se lo roban, absolutamente todo. Tomemos el caso de Idartes y El Mincultura con sus tan esperadas “Convocatorias” que hacen cada año, estas convocatorias son nada más y nada menos que otro signo del estatismo paternalista y de la dictadura colombiana en las artes, “Nosotros les damos dinero para desarrollar proyectos, pero eso si nosotros decidimos cuales y no pierdan el tiempo porque haremos los papeles lo más complicado posible para que se la ganen nuestros amigos, usted puede crear pero solo lo que nosotros decimos” ¿Verdad irrefutable o pataleta? Si no lo creen investiguen, pero es que el colombiano es una mula de carga que va a donde se le dice sin preguntar y sin saber por qué.

En esas convocatorias, que son armadas para seguir sublimando los temas de moda, por gente inexperta como esa que ustedes ven en los paneles académicos del Bomm, Circulart, etc. Que son expertos por obra y gracia del espíritu santo y porque son amigos del dueño, solo ven convocatorias inocuas que no desarrollan el potencial de nadie, si nosotros fuéramos analíticos, sabríamos que la labor del Ministerio de Cultura, del Instituto Distrital de las Artes y de todas las entidades que claman ayudar a los artistas debe ser la de contribuir al desarrollo de cada uno de ellos, de incentivar la creación, no de sacar una lista de proyectos armados a capricho de sus funcionarios para repartir un botín tan triste que lo que estamos haciendo es desprestigiando el arte nacional cada día más. Nadie lo dice porque no quieren perder los cien mil pesos que les dan, o el millón o los diez millones y en algunos casos los cientos de millones como es el caso de los amigos de Idartes y del Ministerio o los que se roba Sayco cada mes sin que nadie haga absolutamente nada.

Pero también  es comprensible, en un país que acostumbró a la gente a vivir en necesidad, a ganar sueldos miserables y en donde acceder a la educación, la salud y lo más básico es imposible, se tienen que desarrollar mañas y tretas para conseguir una vida digna, la culpa no es de la gente, la culpa es del sistema fallido, del Estado colapsado.

Nadie lo dice porque los artistas vendidos prefieren entonces “colocarse la ruana”, “Meter la guacharaca” y pintar el Condor para encajar en lo que papá estado dice, en otras palabras, los artistas en Colombia han sido convertidos en putas, en mendigos que reciben dinero por acostar su arte con papá estado, o mamá estado para que las feministas rabiosas no salten.

Las políticas culturales colombianas son solo otra de las mafias de este país en donde todo es mafia ¿Qué entidad pública no es corrupta en Colombia? ¿Ya lo pensó? Si la encuentra por favor déjenos saber, ya lo decía Mijail Bakunin “El estado es un inmenso cementerio al que van enterrarse todas las manifestaciones de la vida individual.” Y esto que estamos viviendo definitivamente no es una democracia y mucho menos una meritocracia.

Entonces acá ya hay carreras en esas mafias, por ejemplo en la música, los mismos jurados, las mismas bandas, los mismos managers, los mismos bookers que se quedan con todo de una manera descarada y que cuando alguien se atreve a denunciarlos, ellos dicen que son “pataletas” desestiman las acusaciones con copy paste de los reglamentos pero la verdad señoras y señores, la verdad en la cara es que son ladrones y corruptos, se robaron el arte, se lo seguirán robando mientras los artistas ingenuos, idiotas, siguen mendigando, siguen rogando, llenando papeles y formularios esperanzados en que del cielo les caerá la ayuda, pero no sean ingenuos, todo ya tiene dueño, está comprobado y esta demostrado, y precisamente eso es lo que más duele acá, que ni siquiera con las pruebas la mediocre y corrupta justicia colombiana ha hecho nada ¿saben por qué? Porque están tan untados que ya es más fácil hundirse y ahogarse que limpiarse y si en algo son expertos, en lo único que lo son, es en aplicar las artimañas para que todo el robo parezca legal, ese avivato colombiano asqueroso que clama que “todo se hace dentro del marco de la ley”, pero no es así, son sencillamente pícaros, con el gran rotulo tatuado en la frente el que exhiben sin pudor, lo dijo la cantante nomericana Joan Baez –“Si no peleas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ella.”- eso es lo que sucede acá, sin duda y como exclamó Georges Bernanos, un novelista Francés –“El primer signo de la corrupción en una sociedad que todavía está viva es que el fin justifica los medios.”- 

Hay que ser muy miserable en esta vida para agarrar a un músico que ha muerto en la ruina y enterrarlo con la bandera de Sayco como si la mafia hubiera hecho algo por ellos, se han robado miles de millones de dólares de los músicos y nadie ha hecho nada, hay que ser muy miserable en esta vida para clamar transparencia en las instituciones cuando vemos a los mismos jurados, a las mismas bandas, a los mismos amigos embolsillandose el poco presupuesto que hay para todos, hay que ser muy miserable para hablar mal, vetar, segregar y discriminar a los que hacen poco de manera honesta solamente porque dejan en evidencia a los corruptos, hay que ser muy miserable para auto colocarse títulos y hacer conferencias y sacar conclusiones que no le sirven a nadie, pero así es Colombia, miserable. Traten de responder algo ¿Qué ha logrado un músico o un artista acá con todos esos “esfuerzos” más que ilusiones falsas y una que otra misera en dinero? Pero es que si ni los mismos artistas se respetan entonces qué se le puede pedir a la escena. El artista en Colombia se acostumbró a ser mendigo, a que todo se lo den gratis y a que todo sea gratis y por eso nuestro arte es pobre, paupérrimo y corrupto. 

Nadie lo quiere decir, pero todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo habla, pero shhhhhhh, que de pronto nos vetan y no pasamos en las convocatorias.

Si se puede desarrollar una vida en el arte con dignidad, podría hablar desde mi experiencia, desde mi punto de enunciación que sin ser todo lo que algún día esperé con una lucha interminable se ha podido concretar. Yo puedo decirlo tranquilamente porque ya he sido vetado, segregado y apartado de todas partes por poner al descubierto estos círculos y estas mafias, a esos agentes que creen que están construyendo una “economía naranaja” un término inventado por la burocracia para poder seguir robando a nombre de las artes, y les puedo decir con toda la seguridad y conocimiento de causa a los artistas que ustedes no necesitas de esas “oportunidades” porque cada vez que se anotan a una convocatoria, a un coloquio, a una “rueda de negocios” los únicos que ganan son los mismos de siempre y ustedes saldrán vacíos y llenos de ilusiones falsas, yo he logrado recorrer el mundo y vivir dignamente de la música sin hacer nada más y sin arrodillarme a ninguna doctrina, creando como he querido y no buscando oportunidades sino haciéndolas, produciéndolas para mi y para los demás y aunque en este país miserable uno solo encuentra odio, desagradecimiento, mentiras y chisme, a mi no me importa porque lo que hago es mío y soy feliz sin deberle mis fotos o mi éxito a nadie más que a mi persona y a mi equipo y eso me hace dormir en paz, no he robado jamás un peso del estado para decir que soy productor y todo lo gestionamos desde las uñas, lo cual es diferente a que le den un bulto de dinero del estado y hacerse llamar gestor o productor, gastar plata lo hace hasta un idiota y robársela es más fácil aun. Entonces son verdades que hay que decir porque están destruyendo no construyendo y cada uno sabe a que me refiero en este artículo, siéntese a pensar ¿Qué he hecho por el arte? ¿En que he contribuido? Y reflexione a su modo. 

Acá lamentablemente por la música solo estamos luchando los músicos porque a los demás no les interesa, los abogados que hay, los arquitectos que hay, los médicos que hay y todos los demás que sienten o podrían hacer algo desde sus profesiones a lo máximo que llegan es a dar “charlas” con consejos inútiles que sirven más para farandulear que para otra cosa.

Hagan el ejercicio, comparen, busquen los mismos nombres en todas partes, sumen cuanto han ganado por sus premios, becas y contraticos y después, con argumentos hablamos.

Mientras tanto, vamos a poguear cumbia en festivales de Rock, vamos a escuchar Vallenato al festival de Jazz de Mompox y vamos a perrear en el Festival de la leyenda vallenata, para seguir siendo coherentes con una patria mafiosa, corrupta y unas “políticas culturales” creadas por intransigentes. 
La conclusión es fácil: Cuando la música y las artes dejen de estar al servicio del dinero y la necesidad, tal vez recuperen su razón de ser.

@felipeszarruk Comunicador Social, Músico, M.A.en estudios Artísticos.

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