Encanto, la tierra bendita, el país más maravilloso del planeta tierra, la patria salvaje en donde el riego es que te quedes. Acá nacimos, acá vivimos y acá moriremos a manos de la delincuencia o de la ineptitud del sistema de salud. Encanto, la arepita paisa, el tamal tolimense, el patacón pisao, los sicarios, los corruptos, lo ladrones, los estafadores, los embolatadores, los deshonestos, los morrongos, lo que no estudian porque “es un cartón en la pared”, los perfectos, los putos amos del universo.
A mi y a mi equpo nos encanta dar reconocimientos, quienes nos conocen lo saben y no
puedo dejar pasar este año creando el mejor reconocimiento de la
historia. Los “Imbécil Awards”, los maravillosos premios a la
inteligencia desbordada de los habitantes de esta tierra en donde corren
ríos de leche y miel, donde los cervatillos danzan alrededor de los
querubines que alegran este territorio de paz y prosperidad.
Esta tierra en donde uno siempre pierde, en donde los jueces son niños de papi y mami enviados a estudiar para ser gente de bien y que les interese todo menos la justicia, una camada de ignorantes que no sirven para absolutamente nada, en donde la policía es más peligrosa que los delincuentes y los gobernantes son más ladrones y asesinos que la mafia. Pero shhhhhhhhhhhhh, toca estar en silencio, porque las dignidades olímpicas decidieron que en esta costra en la que convirtieron a Colombia ya no se podrá hablar para criticar a esa caterva de malparidos que tienen al país destruido, hecho un hoyo de mierda y sumido en la peor crisis de la historia.
En este paraíso pagamos más que en Noruega y ganamos menos que en Somalia, pero nadie lo ve, porque el colombiano es ciego, sordo y bruto, solamente sabe ofenderse pero no practicar el análisis y la autocrítica para salvar a este ser agonizante llamado Colombia, que muere lentamente cada día con todos nosotros adentro.
En honor a este paraíso terrenal en donde todos son sabios, genios y hermosos, en donde la naturaleza que destruimos es lo único bueno que hay, en donde matan gente cada minuto y todos siguen bebiendo, he creado este reconocimiento, no para que mis compatriotas los lean, sino para que en el exterior conozcan lo que sucede acá y de repente alguien se digne a declarar esta tierra como un gran manicomio para recibir un tratamiento.
Acá la lista de ganadores de los primeros International Colombian Imbecil Awards. !Only for ahí!
Esta tierra en donde uno siempre pierde, en donde los jueces son niños de papi y mami enviados a estudiar para ser gente de bien y que les interese todo menos la justicia, una camada de ignorantes que no sirven para absolutamente nada, en donde la policía es más peligrosa que los delincuentes y los gobernantes son más ladrones y asesinos que la mafia. Pero shhhhhhhhhhhhh, toca estar en silencio, porque las dignidades olímpicas decidieron que en esta costra en la que convirtieron a Colombia ya no se podrá hablar para criticar a esa caterva de malparidos que tienen al país destruido, hecho un hoyo de mierda y sumido en la peor crisis de la historia.
En este paraíso pagamos más que en Noruega y ganamos menos que en Somalia, pero nadie lo ve, porque el colombiano es ciego, sordo y bruto, solamente sabe ofenderse pero no practicar el análisis y la autocrítica para salvar a este ser agonizante llamado Colombia, que muere lentamente cada día con todos nosotros adentro.
En honor a este paraíso terrenal en donde todos son sabios, genios y hermosos, en donde la naturaleza que destruimos es lo único bueno que hay, en donde matan gente cada minuto y todos siguen bebiendo, he creado este reconocimiento, no para que mis compatriotas los lean, sino para que en el exterior conozcan lo que sucede acá y de repente alguien se digne a declarar esta tierra como un gran manicomio para recibir un tratamiento.
Acá la lista de ganadores de los primeros International Colombian Imbecil Awards. !Only for ahí!
- Premio imbécilus al eufemismo y distorsión de la realidad del año: Encanto.
- Premio Imbécil al nuevo género periodístico: La auto entrevista.
- Premio Imbécil a la pedagogía de avanzada: El jugo de naranja para explicar la economía naranja.
- Premio imbécil a la declaración del año: El ejercito entra es a matar.
- Premio imbécil a la neutralidad en medios de comunicación: Semana y la portada de Petro.
- Premio imbécil al manejo de la pandemia: El virus vampiro.
- Premio imbécil a la mafia más muerta de hambre: Sayco y cobrar por los eventos virtuales.
- Premio especial Imbécilus Coitus Interruptus: Covid Friday.
- Premio Imbécil al análisis crítico: Los niños son Maquinas de guerra.
- Premio Imbécil al descubrimiento científico: Cielomotos.
- Premio Imbécil al padre o madre del año: ¿Entonces porque me pega? Paloma Valencia.
- Premio Coitus Interruptus Pandémicus: Conciertos sin solicitar.

- Premio Imbécil al servidor público estúpidus del año: Chucky García y Hugo Ospina desacreditando el museo del rock colombiano y a los agentes independientes.
- La rosca estupidus de oro del año: Concierto de Idartes Jorge Eliecer.

- Columna estupídus de oro: Shock y “El rock y la música popular son lo mismo”
- Premio especial homenaje Estupidus de platino ilimitado e insuperable: la condena al que se defendió del atraco.
- Premio a la frase estúpidus de oro: ¡Si no le gusta vayase!
- Premio Imbécilus a la rigurosidad académica y a la preservación de la memoria histórica: Fiesta Nazi.
- Premio al colombiano idiotus del año: Jose.
Un
aplauso para Jose, un saludo para Jose, Quien se fue a USA a buscar un
mejor futuro y allá se casó con un ilegal. Bravoooooo, Colombianazo!!!.
La historia es muy real.
- Premio Dictadura Escondida Morrongus Broche de oro insuperable: la ley mordaza.
El premio al imbécil del año es para………… (TAMBOREEEES Y TROMPETAS) TAN TA RA RAAAAAAAAN todos los habitantes de Colombia, que no nos damos de todo esto o sencillamente lo aceptamos como si estas cosas fueran normales. No puede haber algo más bajo que esto. Tenemos que cambiar, porque cada día estamos peor.
Muchas gracias por asistir a esta ceremonia, de seguro el año que viene tendremos doscientas categorías más. Un aplauso a los ganadores.
Premios financiados y otorgados por La Real Academia colombiana de actos y pensamientos imbéciles. RECOMPENSA.
