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LATINOAMERICA Y LA GESTIÓN CULTURAL

Llegue a la comunicación social por ser artista, así mismo llegue a la gestión cultural por ser comunicador, todo está conectado en un mismo plano de acción que sin embargo la sociedad y la academia se empeñan en separar. Al artista no se le enseña más que su arte y depende de mucha gente para no fracasar en el mismo proceso de vivir, así mismo el comunicador parece ser hoy en día en lugar de un proponente, un mero empleado de los medios y a veces incluso más sometido al imaginario colectivo que el mismo público, y el gestor cultural en Latinoamérica sencillamente no existe. Es un campo nuevo, conocimiento adquirido empíricamente a través de programas de televisión, tutoriales de internet o incluso a punto de prueba y error.

En Colombia donde resido y la gran mayoría de países latinoamericanos, por no decir todos, se les llama curadores, gestores, managers, promotores, a cualquier persone que se lance al ruedo con sus  ganas y sus agallas a suplir necesidades y rellenar huecos que los miles y miles de artistas están demandando y por eso es que nuestro arte no ha podido consolidarse como una verdadera industria cultural y se ha convertido en una cadena de truques y favores.

No es entonces exagerado decir (Y me lo preguntaban en una de las conferencias sobre el modelo de autogestión) que no existe en nuestros países verdaderos gestores culturales en cualquiera que sea su ámbito de especialización, más bien personajes que están investigando y construyendo modelos propios para esto, pero dejando de lado la escuela, la teoría, siendo maestros sin nunca haber sido alumnos.

Y no es justo que teniendo la escena artística que tenemos que personalmente considero una de las mejores del mundo no existan personas para explotarla de una manera legal y decente sino un grupo de personajes que vive a costa de succionar al artista como si este fuera un elemento para explotar por un rato y después dejarlo a la deriva para que termine sus días en la pobreza y el olvido. Esto ha sucedido durante siglos, pero es hora de cambiarlo.

La gestión cultural es un campo relativamente nuevo y con un futuro brillante en nuestros países en los cuales no contamos con modelos establecidos para el desarrollo del arte como industria y que lo que tratamos de hacer es copiar los modelos norteamericanos y europeos los cuales siempre fracasan porque estos se basan en la interacción del público con los artistas, los cuales mantienen un flujo constante de interacción y permiten hacer una industria, mientras que en Latinoamérica el público es esquivo, huraño y avaro por lo tanto hay que construir un nuevo modelo que en realidad funcione.

Es entonces imperativo que la gestión cultural se convierta en una opción para los profesionales del país ya que las industrias creativas como la música y el cine por nombrar solo dos están llamadas a desarrollarse de manera explosiva en nuestra región.

Un gestor cultural no puede ser una persona que sencillamente se lance a las calles a buscar espacios y artistas, que desarrolle eventos y espacios de expresión sino que analice las realidades sociales en las que vive y cree mecanismos efectivos para que el arte se desarrolle como industria a la par de las demás, pero para esto además de tener conocimientos artísticos, debe tener habilidades comunicativas, capacidad de análisis y un profundo amor por el estudio de los entornos y las expresiones culturales, creo firmemente que el gestor cultural debe ser el más sensible de los artistas y creadores ya que debe aprender a superar el ego inherente del arte para sobreponerse a la individualidad y pensar en la comunidad, algo bastante complicado en una mente creadora.

Latinoamérica debe invertir en educar personas profesionales como gestores culturales si quiere que su arte no se pierda en las calles como está pasando actualmente.

15 de abril del 2013