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LITERATURA Y COMUNICACIÓN DOS CAMPOS DEPENDIENTES EL UNO DEL OTRO

Comenzaremos este pequeño artículo, con una afirmación sencilla que nos llevara al trasfondo del mismo. “La literatura en todas sus ramas nace única y exclusivamente por la necesidad de COMUNICAR algo”. Esta teoría nos lleva a pensar bastantes cosas, por ejemplo, si la literatura existe desde muchos siglos atrás, ¿Por qué la comunicación como tal solo vino a ser estudiada y desarrollada hace tan poco?. Bueno, tal vez por que primero necesitábamos que la literatura fuera un “adulto”.

La comunicación actual tiene mucho que ver con la literatura, de hecho es una época de cambios y globalización en la que ya no es necesario el acto de esperar a conseguir un libro escrito o conocer a algún cuentero para enterarse de todo. Ahora con las nuevas tecnologías y el Internet, podemos incluso darnos cuenta de cómo hemos cambiado, ya hubo un Blog nominado a un premio Nóbel de literatura.

El nuevo comunicador inherentemente debe de ser una especie de “literato”, un comunicador por ejemplo, que no tenga el habito de leer, nunca puede imaginarse siquiera en escribir o hablar. Es indispensable enriquecer el acto práctico comunicativo con el desarrollo de ciertas cualidades que tienen mucho o todo que ver con el campo de la literatura.

Partamos del hecho de que literatura no comprende solamente (en nuestra época actual) la poesía y las obras de arte, también entran en el campo los escritos y publicaciones que desarrollan los comunicadores y las empresas mediáticas. Por eso en mi clasificación entrarían por ejemplo, las paginas Web, los diarios impresos, las revistas impresas y on line, los libros de ficción e investigación entre muchas cosas más, quedándome solamente una duda profesional ante este maremagnun de actividades que podrían definirse como literatura. ¿Será posible que las artes audiovisuales como el cine, la radio, la música, entren en la categoría oral de la literatura teniendo en cuenta sus guiones y sus letras?, espero que si, de hecho el cantante Bob Dylan a sido nominado al Nóbel de literatura varias veces por las letras de sus canciones. Y de hecho en Colombia, una canción es posible registrarla como música (si es acompañada por la partitura) o como “Obra literaria” si lo que se registra es solo la letra.

Todo esto nos lleva a pensar que tal vez definir “Literatura” y “Comunicación” no es una tarea fácil y que seguramente seguirá mutando durante años. Pero si es muy fácil pues, establecer la relación del nuevo comunicador con la literatura que vendría siendo la madre de todas las expresiones comunicativas.
Es deber del comunicador para poner en práctica las competencias comunicativas, previamente haberse enamorado del arte de las letras y las palabras que en este caso son toda la materia prima con la que se cuenta.

Hay que tocar un punto importante, para esto pondremos el ejemplo del libro “Tarzán de los monos” escrito por Edgar Rice, en donde se narra la historia de un bebe abandonado que crece educado por los simios y este a su vez se convierte en uno de ellos, con sus capacidades para comunicarse y desarrollarse en la selva. Así mismo el ser humano se desarrolla en su profesión, hablando específicamente de un comunicador, este se desarrollara profesionalmente de acuerdo a la manera como fue educado en la profesión y tendrá mucha influencia los textos y conocimientos a los que haya sido expuesto durante su vida. Es un hecho que grandes lideres del mundo y pensadores han sido nutridos en sus ideas por grandes escritos de la humanidad.

Como comunicador hay que saber seleccionar y analizar cada texto o historia de una manera literaria y de una manera practica y real, no todo lo que esta en los libros es cierto, lo interesante es poder discernir que de todo lo que leemos o escuchamos tiene relevancia para nuestra carrera o para nuestra vida.

Es por eso que la comunicación y la literatura tienen una relación fraternal entre ellas, son dos campos de conocimiento que nunca dejan de evolucionar y que dependen y se justifican uno del otro.

Las conclusiones entonces serian: El comunicador debe ser una apasionado por las artes de las palabras y las letras de las cuales debe nutrir su conocimiento con ideas y esquemas que le permitan poner en practica toda una serie de competencias que lo llevaran a hacer mas fácil y ágil el proceso comunicativo para la sociedad o el entorno donde se desarrolle. Así como es deber enamorarse de los buenos textos y las buenas historias y sobre todo, mantener una mente abierta para poder discernir entre todo el universo literario, un comunicador de ninguna manera puede ser radical en aspectos como el religioso, el político y otros que puedan entorpecer su labor, si esto es así, es mejor cambiar de profesión.

30 de agosto del 2007