Lo último

Post Top Ad

Your Ad Spot

sábado, 23 de junio de 2018

A PESAR DE QUE MI PAÍS TIENE TANTOS PROBLEMAS, NO PUEDO VIVIR EN UNO QUE SEPARE A NIÑOS DE SUS PADRES Y LOS TIRE EN JAULAS.


Había construido un plan, un proyecto de vida para vivir en Los Estados Unidos de América, un país que como músico y como comunicador me brinda posibilidades que en Colombia son inimaginables, tengo una posición privilegiada como periodista en Norteamérica y comencé con pie derecho, realicé la primera entrega de Premios Subterránica al rock latinoamericano y fundé mi periódico independiente VAMOS. Mis medios ahora son parte del Hispanic Media Network, en conclusión, Estados Unidos me brinda lo que en Colombia son solo muros, son solo escenarios manejados por corruptos, Colombia es un país colapsado, difícil, en donde nada funciona, por eso tracé esa meta y la estaba cumpliendo.

Hace un tiempo, comenzó a destaparse una olla podrida en donde nos dimos cuenta como la persecución a inmigrantes ilegales estaba tomando tintes peores que los de la segunda guerra mundial, una guerra en donde los gringos supuestamente se metieron para detener las atrocidades del régimen nazi en contra de los judíos y otras poblaciones de Europa, en contra del dominio mundial de una ideología.

Hoy en día vemos como el mundo se cae a pedazos y nadie hace nada o por cobardía o porque ya se sabe que quien levanta la voz es asesinado. Hoy Israel levanta un muro a los palestinos y les hace lo mismo que los Nazis les hicieron a ellos y nadie dice nada, absolutamente nada.


Cientos de familias en su mayoría centroamericanas, sin nada en la vida más que un sueño de una mejor vida, buscan llegar al “país de la libertad” para mejorar sus vidas, en búsqueda de trabajos de 12 horas, explotados, con poco sueldo, para poder enviar un puñado de billetes a sus casas para que puedan comer. Estas familias están siendo capturadas por la policía antiinmigrantes y se ha desatado una fiebre racista en el país del norte. Una fiebre que ya estaba latente contra la población negra y que ahora se volvió en contra de los latinos, no importa ya si son o no legales en el país.

Una persona que autoriza arrancar de las manos a los hijos de los padres para tirarlos en jaulas no puede ser más que un psicópata y más aún si la propia madre de sus hijos es una inmigrante más, es un ser trastornado que no tiene ni la menor idea de lo que significa manejar un pueblo. Mi familia es Salvadoreña, son migrantes también, yo soy inmigrante, mi familia llegó de Palestina a Colombia, es mi sangre la que está siendo botada a campos de concentración.

Estados Unidos está al borde del colapso y se vienen tiempos muy difíciles, la policía está desatada disparando a diestra y siniestra, abusando de su autoridad y su poca educación, los movimientos supremacista blancos han tomado vuelo nuevamente y literalmente están cazando ilegales. Yo no puedo vivir en un país así, no puedo ver esto y quedarme quieto y sería un atentado contra mi propia moral no pronunciarme, así como lo hago con tanta basura social que hay en Colombia.

Por lo tanto, si mi patria no es capaz de pronunciarse oficialmente por temor a perder la limosna que nos dan y que termina en el bolsillo de los políticos ladrones y corruptos que tenemos, yo como ser humano si lo hago y me rehúso a continuar mi proyecto de vida en un lugar que ha creado campos de concentración para niños, un lugar en donde nadie es nativo más que los que masacraron y asesinaron en la colonia, porque ninguno de los que dicen ser norteamericanos lo es.

Ahora, debo rehacer el plan, de seguro no me quedaré en Colombia porque tampoco se puede vivir acá a menos que pueda hacer parte del juego de cambiar esta realidad, pero tampoco seré cómplice de un nuevo genocidio, de la discriminación, del abuso de poder y del ego de un racista megalómano y hegemónico que a pesar de ser padre (si es que es padre de sus hijos) permite esta atrocidad, de sus seguidores fanáticos y poco educados y de su cuerpo policial abusador e ignorante.

Si trataran de quitarme a mis hijos de mis manos, de arrebatarlos, seguramente alguien no saldría vivo de esa batalla, mi familia por encima de todo y de todos, las familias deben estar unidas y por la familia la vida es una moneda fácil de gastar. La dignidad debe estar por encima de todo, no se ve un buen futuro para este mundo.

Post Top Ad

Your Ad Spot

Páginas