A principios de 2020 ya se conocÃa la existencia de una pandemia, una supuesta nueva enfermedad que tenÃa su primer brote en la ciudad China de Wu-han, con el tiempo se expandió por el planeta y lo que veÃamos tan lejano sencillamente alcanzó hasta el último rincón en donde estaban los humanos. Para mà todo se veÃa ajeno, aun cuando el virus ya estaba en el paÃs, como buen colombiano pensaba que eso le sucedÃa a los demás y que a mà nunca me iba a tocar, como siempre… pero me tocó, después de muchos meses encerrado, cuidándome, en cuarentena absoluta, aun cuando Colombia lo hizo todo al revés, me llegó, le llegó a mi familia y a todos mis amigos cercanos, era hora de enfrentar la loterÃa y ver cómo se iba a comportar y si al igual que varios amigos y un familiar, este virus iba a causar mi muerte.
Afortunadamente pasó con más pena que con gloria y mi cuerpo se defendió a la altura, es por eso que querÃa escribir este artÃculo para contar mi experiencia porque por más información que uno busca la confusión es peor, espero esto ayude a alguien sobre todo ahora que aunque las vacunas comenzaron a llegar a algunos paÃses, en otros está desatado el contagio. Acá están las 19 enseñanzas que me dejó el COVID-19.
1. Lo más importante que aprendà es que la culpa fue mÃa.
Esa es la principal enseñanza y es difÃcil de aceptar, porque yo bajé la guardia después de mucho tiempo cuidándome, tal vez por cansancio, tal vez por confiado, porque hasta ahora todo me habÃa funcionado y en algún momento sin que me diera cuenta a través de mi cÃrculo más cercano fue que el virus entró a mi cuerpo, pudo haber sido aquella vez que me quité la mascarilla para tomarme un trago en donde un mi amigo, o cuando saludé al de los domicilios un domingo cansado y sin tapabocas, bajé la guardia, asà fuera un segundo. O mi esposa lo hizo, pero alguno de los dos nos confiamos y nos contagiamos. No se puede bajar la guardia jamás y el tapabocas es lo mejor para no contagiarse, apenas se llegue a un lugar seguro, lavarse las manos, desinfectarse. Uno se contagia porque baja la guardia.
2. Existe, es una enfermedad muy brava.
En un mundo de terraplanistas, de opinólogos, de radicales, encontrar gente que aún no cree que la enfermedad existe es común, la humanidad ha perdido un poco su capacidad de razonar y de análisis y no solo lo vemos con el COVID, es una sociedad que deja bastante que desear en términos intelectuales. La enfermedad existe, yo la tuve, la sentà minuto a minuto y no se la deseo a nadie, no es como una gripa eso es falso, es terrible aun en los casos leves como el mÃo. Ahora, si fue creada, planeada, instalada, eso nunca lo sabremos, pero existe y me da mucha rabia escuchar a algunos zopencos negarla porque he despedido a 13 amigos que se han ido y a un familiar. Entonces a los que aun la niegan los considero sencillamente estúpidos y me gustarÃa que atravesaran por ella para que se callaran.
3. Sigo pensando que es parte de un plan.
Que aparezca un virus asÃ, de la manera en que lo hizo es extraño, como dice el dicho, no tengo las pruebas, pero tampoco tengo dudas. Siento que el COVID llegó en el momento preciso en el que el planeta iba a estallar en revueltas sociales y que es una forma de control, nos encerraron, nos quebraron y eso no tenÃan que hacerlo. Colombia fracasó como en todo lo que hace y en realidad la OMS y las personas que estuvieron al frente fueron incompetentes. Extrañamente la vacuna rusa muestra un 95 de eficacia y nadie lo celebró y apenas Trump perdió las elecciones Pfizer y Moderna anunciaron su triunfo. Cosas muy raras han sucedido, tal vez nunca sepamos la verdad, tal vez sà en algunos años.
4. Los casos como el mÃo en donde los principales sÃntomas son el dolor de cabeza y la pérdida del gusto y el olfato son los más leves.
He leÃdo cientos de artÃculos cientÃficos y médicos en donde identifican el dolor de cabeza y la perdida de los sentidos asociados a los casos más leves, la verdad mi cuadro fue muy leve, en el sentido de que no hubo complicaciones graves, un amigo casi muere entubado, duró 13 dÃas en UCI con la saturación de 30 en el oxÃgeno, a otro le dio neumonÃa y pasó dos semanas con antibióticos. A mà me dio dolor de cabeza fuertÃsimo que me lo lograba calmar con dos pastillas de Advil Rojo de 500 mg, la pérdida del olfato y el gusto es bastante molesta, extraña, se come, pero no se siente nada. Dormà casi 15 dÃas y me levantaba en intervalos al baño o a tratar de escribir algo.
5. La EPS no sirve.
Es verdad que tenemos un seguro en Colombia que quiere ser bandera en sistemas de salud, pero sencillamente no funciona, son inútiles. La EPS nunca quiso venir a hacer las pruebas. Solo 15 dÃas después de tener sÃntomas me tocó ir a una de sus clÃnicas en donde no tenÃan ningún protocolo de seguridad y agarrarme con todo el mundo, llevarles la policÃa, sacarlos en las redes, amenazarlos e irme a los golpes para que me tomaran en serio. La EPS para mà fue inservible, fue un mal momento y al final solo sirvió para constatar que sà tenÃa la enfermedad.
Yo tuve que pagar de mi dinero una consulta privada domiciliaria, un examen de anticuerpos que salió negativo y los más extraño de todo, es que cuando fui a la EPS, me tomaron dos pruebas el mismo dÃa, en el mismo cuarto, por la misma enfermera, una salió negativa y la PCR cuatro dÃas después salió positiva ¿Entonces?
6. La SecretarÃa de Salud y el Estado no sirven.
Del
gobierno no quiero ni hablar, hay gente inútil y negligente en esta
vida y después está el gobierno colombiano, la vergüenza humana.
SecretarÃa de salud nunca quiso venir a hacer las pruebas, nunca quiso
dar seguimiento y nunca recibimos guÃa o ayuda de ellos. 25 dÃas después
llamaron a “ver como estábamos”, me provocaba matarlos.
Asà fue
el gobierno, yo soy músico y llené al menos 10 convocatorias de ayudas
económicas de Idartes, SCRD, entre otras y no recibà ninguna, incluso
unas convocatorias con 3 mil premios beneficiaron a personas o entidades
sin experiencia, nosotros nos recibimos nada y este año fue el perfecto
para que estos nefastos y deshonestos personajes se robaran integro el
presupuesto nacional de la manera más fácil posible.
7. Nadie sabe nada.
Los
médicos no saben nada, los periodistas no saben nada, la OMS no sabe
nada, los gobiernos no saben nada, nadie tiene ni idea que está pasando.
Asà es, punto.
8. Las secuelas son peores que la enfermedad.
Después
del COVID el cuerpo queda muy debilitado, mi dolor de cabeza era
incapacitante y no me bajaba la intensidad ni con inyecciones para el
dolor, siento punzadas en el corazón, en el costado derecho del tronco,
sentÃa ahogo y mucho cansancio, no he podido retomar mi rutina y mi
esposa y amigos están igual. Las secuelas son durÃsimas.
9. Muchas de las muertes son por mala praxis médica.
La
totalidad de mis amigos y mi familiar muertos fallecieron en la UCI,
entubados. Casos extraños como una amiga muy joven que ingresó por
cálculos renales y a los 7 dÃas murió entubada por COVID. Asà uno a uno
murió en la clÃnica, nadie en casa. No estoy diciendo que la totalidad
de muertes sea por esta causa, pero estoy seguro que muchas sÃ. El
entubamiento es un proceso delicado y muy peligroso, muchas personas
murieron por esta práctica mal realizada, mi familiar fue uno de ellos,
su caso está lleno de vacÃos en la ética médica.
10. El mundo ni siquiera en una crisis se une, la naturaleza humana es asÃ.
Esto
fue un circo, los sigue siendo, las guerras culturales y de ego, de
Estados Unidos con Trump, de Rusia con Putin, de todos los paÃses
buscando culpas y polarizando, la misma sociedad. La naturaleza humana
es patética. Podemos darnos cuenta que en el apocalipsis nadie ayudará a
nadie, esto es sálvese quien pueda y como pueda asà sea a costa de la
muerte de los demás, a las personas no les interesan los demás,
únicamente el individuo.
11. Lo mejor es quedarse en casa.
El
encierro es desesperante para muchos, pero es mejor estar en casa en un
ambiente limpio y con poco contacto con el exterior. La pandemia se
expandió de una manera impresionante. Haciendo gala de su magnÃfica
inteligencia, la idiotez colombiana se hizo evidente al tener la
cuarentena más larga del mundo para quitarla en el pico de la pandemia.
Acuérdense del Covid Friday y tantas idioteces cometidas. Es difÃcil
porque hay que salir a conseguir dinero, no todos podÃan robar, pero lo
mejor es quedarse en casa.
12. Lo que más me funcionó fue el ibuprofeno.
Esto
lo repito porque hay mucha información controvertida al respecto. A mÃ
me daba miedo tomar ibuprofeno porque tengo problemas cardiacos, asà que
tomaba acetaminofén (Paracetamol) pero no me servÃa para bajar el
terrible dolor de cabeza. Asà que comencé a tomar Advil Capsulas rojas
de 500 mg, me tomaba dos, eso me sirvió, me quitaba el dolor de cabeza.
También tomé agua panela con moringa porque leÃa que en donde la tomaban
nadie se habÃa complicado, eso no me lo dijo ningún médico, lo hice por
lo que leÃa. Asà pasé los 15 dÃas, con el Advil, la moringa y nada más.
La verdad para ser honesto no tomé agua, tomaba Coca-Cola sin azúcar y
comÃa poco. Bajé cinco kilos, pero los recuperé muy rápido.
13. El terror fue el principal sÃntoma.
La
cabeza lo mata a uno, la paranoia de la muerte, ver que el termómetro
sube, pensar que uno se va a ahogar, es lo peor, uno trata de calmarse,
pero de repente escucha algo o una noticia y regresa el miedo. Lo mejor
es dormir para no pensar, esperar a que pasen los primeros cinco dÃas y
ver como va a evolucionar la enfermedad.
14. No me mató aun cuando estaba de primero en la lista de espera.
Soy
obeso, tuve un infarto, soy hipertenso, tengo TAB, apnea del sueño,
todo esto me colocaba entre los candidatos para morir inmediatamente
pero mi cuadro fue el más leve de todos los cercanos, asà que las
“comorbilidades” como lo llaman no es un factor determinante, tampoco la
edad, a mi madre y a la madre de un amigo de más de 70 años las dos el
virus les dio muy suave. En cambio, perdà amigos jóvenes y sanos. AsÃ
que no, no es cierto en gran parte lo que dicen, aun falta investigar,
tienen que ver otros factores. Si usted tiene estas condiciones y se
contagia, no es una sentencia de muerte, mÃreme, acá estoy contándolo y
realmente bien después de la enfermedad, solo las secuelas fueron
fuertes un par de semanas, pero ya estoy super bien y la inmunidad
natural es tanto o más efectiva que la vacuna.
15. El re-contagio.
De
varios millones de personas que se han infectado y recuperado en el
mundo, las cifras de un segundo contagio son tan mÃnimas que no se puede
afirmar que el Covid 19 se contagie dos veces, ha pasado muy poco
tiempo desde que la enfermedad salió a la luz y los números de personas
que se han contagiado de nuevo no son determinantes para decir que esto
existe. Asà que la inmunidad natural funciona.
16. Las mascarillas y pantallas faciales realmente sà funcionan.
Está
comprobado, es el método más efectivo para no contagiarse, si usted no
cree en esto entonces bien, pero no vaya sin mascarilla cuando tenga que
ir cerca a las demás personas, usted tal vez puede ser un joven, un
genio, un puto inmortal colombiano tocado por la luz divina y la razón,
bajado del Olimpo, bañado por los dos mares y alimentado con leche y
miel… pero tal vez le va a doler enterrar a su mamá por no haberla
cuidado.
17. La medicina no es lo que pensamos y está muy deshumanizada.
La
medicina está sobrevalorada. Es la realidad, la cirugÃa y otros campos
funcionan mejor que otras áreas pero en general nos falta mucho.
Bastantes médicos en formación tuvieron que graduarse anticipadamente y
salir a realizar procedimientos peligrosos e invasivos como la
intubación y por eso murió mucha gente. Nos dimos cuenta que tecnológica
y cientÃficamente no somos omnipotentes y a pesar de que lo que se
logró con las vacunas es impresionante, debemos replantear nuestra forma
de investigar. Colombia demostró ser un paÃs con cero preparaciones
cientÃficas y que no gasta dinero en investigación, esto es vergonzoso.
Por
otro lado, los médicos han sido enseñados a ser personas sin
sentimientos y frÃos, creyendo que asà son más profesionales y no los
afectarán los casos que tratan. Sin embargo, no son robots y todo lo
afecta, entonces quitarles el celular a los pacientes, dejarlos
incomunicados, hacerlos morir solos, amarrados, sedados, para mi es un
crimen, para mà es ser muy déspota en esta vida. Allá ustedes si quieren
pensar que no.
Esto es una lección de humildad para que vean
que aun somos cavernÃcolas y que nos falta mucho, que nuestros Ãdolos no
son los correctos y que estamos enfocados en las cosas equivocadas.
18. El hospital es nuestro cuerpo.
Nada
más que decir, frente al Covid 19 solo resta esperar a que nuestro
cuerpo se arme y luche, al menos hasta la vacuna. Si uno muere no fue
culpa de nadie más que de nuestro sistema de defensa.
19. El virus es músico y ebrio, solo se pega en la noche en los bares o conciertos.
Arremetieron
contra el espectáculo, las artes y los bares, los cerraros, quebraron a
todo el mundo. En Bogotá los satanizaron como en el resto del paÃs y
del mundo. Pero permiten el transporte masivo, permiten los bazares, las
aglomeraciones de miles en el comercio, el Covid Friday… en resumen, la
estupidez colectiva e ignorante no cesará ni en el fin del mundo. Para
los gobernantes de este paÃs, el virus solo se esparce en fiestas, en la
noche y con alcohol. Es bochornoso pensar en que son quienes gobiernan
los que tienen estos pensamientos tan retrógrados, el virus está
presente en todas partes y en todas las personas, punto.
Foto de CDC en Pexels

